Va lento por los años
80 años carga mi nombre
80 nombres llevan mis años
80 vírgulas iluminan
80 décadas entre infames y virtuosas...
en un mundo que sólo las devora...
Julio César Azzimonti
Va lento por los años
80 años carga mi nombre
80 nombres llevan mis años
80 vírgulas iluminan
80 décadas entre infames y virtuosas...
en un mundo que sólo las devora...
Julio César Azzimonti
Desde que naces es una brisa fresca, y perfumada hasta la adolescencia. Luego es un vientecillo cargado de olores excitantes, estimulantes, fuertes hasta la juventud. Ahí se transforma en un viento fresco que te empuja como a un velero que quiere conocer al mundo y despliega todas sus velas para aprovecharlo. En la adultez el viento es sereno y permanente, parejo, y entonces uno, en esa serenidad comienza a mirar el cosmos, las estrellas y el horizonte. Y si uno se fija bien ya avanzada esta etapa, se comienza a ver que detrás del horizonte empieza a emerger una pared que curiosamente va creciendo y creciendo hacia el cielo.
Cuando comienza la vejez, ese muro comienza a perderse en el espacio. Entonces se da cuenta que viento es cada vez más fuerte, que nos empujar hacia ese muro que no puede ser ni escalado, ni saltado.
Es cuando uno ya sabe que ese viento que no se detiene y que se acelera, ese viento es la vida que empieza y termina.
Y que el muro no es fijo, se mueve hacia atrás, muy poco pero casi siempre hacia adelante.
Un escalofrío aparece en algún momento. Vamos a ser aplastados contra ese muro y nada ni nadie va a poder impedirlo,
ni siquiera Dios.
Julio César Azzimonti
de una célula nerviosa
y un chip, es que
la célula nerviosa tiene
incorporado un
comportamiento evolutivo
de alimentación y
de crecimiento restringido,
es decir que
el espacio tiempo
está dentro de ella
como mecanismo de
variación de comportamiento,
en cambio el chip es Fijo,
no lleva el tiempo
dentro de sí y
está cristalizado.
Julio César Azzimonti
Lo conocí el mismísimo día
que llegó a San Miguel
cuando las sombras se acuartelaban
Nos sentamos en un bar
y hablamos
durante treinta años
hablamos
mientras sudestaban los presagios
Nos abrazamos con la palabra
nos protegimos con la poética del humor
y la complicidad de la visión
Por favor
qué más…
Hoy me queda una mansión
espléndida
tripulada por el vacío
No habrá más palabra
que pena insondable…
pero habrá obra…
eso sí…
Julio César Azzimonti
Cuando es agosto de 2006
Llegó puteando desde las luces malas
a este San Miguel
que siempre tuvo el diablo entre las patas
Llegó con el drama en las manos
y la comedia en la boca
a encontrarse con la tragedia
Llegó allá por los 70 gritando
la comedia de este drama
y el drama de esta comedia
hasta que su país ensurado
el nuestro
de cada dia
desplegó todas las espadas
de sus barajas
Nos llegó desde el azar
como la época desde la historia
aulló desde su obra paroxística
que impuso con el fervor
de saber que era la única vez
Los arcanos
sus queridos arcanos
fueron develados hasta donde el quiso
mientras
el mundo inabarcable de su tiempo
explotaba en su palabra
Pasó penurias y dichas
acechos y amores
y construyó su muerte
hasta ser la presa del final
cuando un parásito
en el pecho
le ocultó el oxígeno
pero no
la última palabra…
Aquí
En este puñado de conciencias
conjuradas
está
Humberto Rivas
demiurgo y dramaturgo
como si el tiempo se hubiera hecho para él…
…y su socarrona luz para nosotros…
Julio César Azzimonti
Cuando es agosto de 2006
Desde que naces es una brisa fresca, y perfumada hasta la adolescencia. Luego es un vientecillo cargado de olores excitantes, estimulantes, fuertes hasta la juventud. Ahí se transforma en un viento fresco que te empuja como a un velero que quiere conocer al mundo y despliega todas sus velas para aprovecharlo. En la adultez el viento es sereno y permanente, parejo, y entonces uno, en esa serenidad comienza a mirar el cosmos, las estrellas y el horizonte. Y si uno se fija bien ya avanzada esta etapa, se comienza a ver que detrás del horizonte empieza a emerger una pared que curiosamente va creciendo y creciendo hacia el cielo.
Cuando comienza la vejez, ese muro comienza a perderse en el espacio. Entonces se da cuenta que viento es cada vez más fuerte, que nos empujar hacia ese muro que no puede ser ni escalado, ni saltado.
Es cuando uno ya sabe que ese viento que no se detiene y que se acelera, ese viento es la vida que empieza y termina.
Y que el muro no es fijo, se mueve hacia atrás, muy poco pero casi siempre hacia adelante.
Un escalofrío aparece en algún momento. Vamos a ser aplastados contra ese muro y nada ni nadie va a poder impedirlo,
ni siquiera Dios.
EL VIENTRE DE LA CULTURA
“Mi propósito, es evidenciar de qué
manera busque el conocimiento a
través de una avalancha de tinieblas
y mi propia potencia en la infinita
debilidad que me acompañó hora
tras hora – dice Balder”
Roberto Arlt
“Suele suceder que en las causas casi
imposibles, el espíritu saca del ánimo
inesperadas fuerzas”.
Don Quijote de la Mancha
Para apropiarse de la cultura de los pueblos el poder hegemónico, unívoco y mercantilista debe:
- apropiarse del espacio
- apropiarse del tiempo
- apropiarse de la capacidad de analogizar y metaforizar.
Esto significa apropiarse de la capacidad y de la posibilidad de construir nuestro propio relato y nuestras propias construcciones metafóricas, nuestra propia poesía.
“Dios mío, líbranos de una visión
única como la del sueño de Newton”
William Blake
DE LA MALA CONCIENCIA A LA CONCIENCIA CANALLA
El proceso capitalista actual de apropiación, ahora sí sin máscaras liberales, está imponiendo la hegemonía global de un sistema de visión única, de historia única, esto es de una única cultura.
El capitalismo parásito por largo tiempo la utopía liberal hasta después de la caída del “muro de Berlín”, hizo estallar la carta pesta de su disfraz y mostró su ya madura ideología unívoca y hegemónica, basada en el reemplazo de la conciencia poética y la conciencia humanista por el poder y el mercado. Para ello es preciso crear en los individuos la sensación profunda y desesperada de que es imposible oponérsele, que lo mejor es incorporarse a él en forma subordinada.
“El poder no se tiene sino que se recibe
en la obediencia del otro. Al conceder
poder en la obediencia, no entregamos
colaboración, sino que subordinación, y no
entregamos respeto, sino que sometimiento”
H. Maturana
Como en un proceso canceroso, las diversas partes del cuerpo no importan, sólo importa el crecimiento perpetuo como fin en sí mismo y todo a lo que a ello contribuya. En este sentido, las diversidades culturales, las subculturas, las culturas híbridas, son un obstáculo que tiene que ser eliminado.
No aceptan, que estos no quieran resignar su relato, su tiempo y sus metáforas.
El planteo es: todo lo que interfiera este proceso es subversivo, y si se defiende, es terrorista.
Las guerras del Golfo, contra Afganistán y contra Irak, entre otras y las amenazas permanentes a cualquier país que intente llevar adelante ideas independientes, desarrollos científicos, tecnológicos y culturales propios, son un ejemplo despiadado y definitivo que estamos en realidad, ante un proceso de apropiación de la riqueza universal, de acuerdo a la satisfacción de sus propias necesidades de derroche y opulencia, donde el despilfarro y la malversación de las posibilidades naturales del planeta están comprometiendo seriamente su futuro vital..
Todo poder mal entendido y mal usado, es producto de una male conciencia, pero todo poder racional y planificado que deviene en omnímodo y tiránico en forma total y desmesurada, sumiendo en hambre caótico y terminal a una buena parte de la población mundial, es producto, sin temor a equivocarnos de una Conciencia Canalla.
La Conciencia Canalla, es la que sabe lo que está haciendo, domina la situación y hace abuso de ello, priorizando en forma absoluta su sistema de necesidades artificiales y opulentas a las necesidades reales de los demás pueblos.
Deviene y se crió en las grietas de la Falsa Conciencia liberal que introduce el criterio de desear en forma obsesiva, objetivos y metas imposibles para la época, y del uso de la competencia despiadada y sin controles éticos y sociales equilibrantes. Un traslado mecanicista de las leyes de Darwin, a una escala socioetica.
Desde ya, no preconizamos un rechazo a las utopías, que son sin lugar a dudas, una metáfora desalineante y totalizadora de los deseos de un mundo mejor y más justo. En estas uno percibe y sabe que es una búsqueda de un horizonte que beneficia a la conciencia y al espíritu. La utopía, en general es luminosa, ética, enriquecedora.
En cambio, la Falsa Conciencia liberal justifica el cambio de bienestar por alineación, a sabiendas de lo que hace, creando una idea de libertad aparente: uno puede vivir sin consumir ciertos productos (materiales o culturales), esto es libre, pero si no los consume es un excluido, se queda afuera de la historia. La sanción es la no existencia.
Los prometedores de paraísos artifícales, son formadores de Conciencia Canalla, sean religiosos, científicos, agnósticos o libremercadistas. Proponen “Soluciones Finales” como: “para terminar con el delito hay que matar a todos los delincuentes”, o para terminar con el terrorismo hay que eliminar a todos los terroristas”. Lo paradójico es que estas propuestas provienen de aquellos que se han apropiado de todas las riquezas o invaden cuando les conviene a cualquier país.
La Conciencia Canalla utiliza la causa-efecto en forma mecánica, demonizando al opuesto y creando la falsa necesidad de eliminarlo para restablecer el órden.
Frente a lo distinto, primero excluye, segundo instala el miedo y el odio, y tercero “complace” y “satisface” eliminando al opuesto. Y lo elimina de la condición de prójimo o semejante, deshumanizándolo, enajenándolo o quitándole la vida. Trata de suprimir todo lo que se le opone.
La Conciencia Canalla es cruel y mata con armas o por hambre, sabe lo que hace, pero se justifica así misma como que es algo realizado por su supervivencia.
El mítico relato del “May Flower”, llegando a América con su bagaje de esperanzas y ética rústica y severa, es hoy una utopía realizada grotesca y cinematográfica.
Baudrillar, en “América, cultura y simulacro” nos describe: “EE. UU. es el paraíso de la irrealidad personal. Los medios norteamericanos, su versión subtitulada europea y su mass-media, son el lugar estratégico donde se invierte la realidad”.
Desde allí se crean y difunden las imágenes que necesita el sistema para imponer su visión del mundo. Una de sus funciones es destruir el impulso a crear imágenes propias. Otra Función es ahogarlas, taparlas, superponiéndolas, quitando el tiempo de reflexión, apropiándose del tiempo propio, e instalando las pautas de su tiempo globalizador.
“El gran temor del norteamericano medio es que las luces se apaguen. Las luces brillan toda la noche en las casas, en las torres, en las oficinas vacías. La televisión es el paradigma. Programada para que nunca se apague, funciona de manera alucinante en las habitaciones vacías de las casas. Esto es más extraño que un hombre hablándole a las olas. En resumen, en Norteamérica es preciso que todo funcione todo el tiempo, que no se de tregua al poder artificial del hombre, que se destruya la intermitencia de los ciclos naturales.
“Emocionalmente superficial, temeroso
de la intimidad, orgulloso con su autoper-
cepción, indulgente en la promiscuidad
sexual, horrorizado ante la vejez o la muerte,
el nuevo narcisista ha perdido interés en
el futuro”.
Christopher Lash, 1979
El Poder ha decidido que seamos mecánicamente iguales, iguales a él, a su ideal de construcción capitalista alienada y delirante. La idea es crearnos en forma artificial la sensación de ser diferentes cultivando y consumiendo lo externo, moda, ropa, peinado, comidas, automóviles, etc., sin límites.
Induce a una falsa libertad que consiste en que uno es libre de decidir, pero siempre dentro de la gama de lo que el sistema nos ofrece. El que no tiene es un marginal. El que tiene es confiable.
Para desarrollar esta visión única, debe apelar al lenguaje, a las palabras, redundante en contenido formal y fragmentario, acrítico y descollante en artificios tecnócratas y economistas.
“Cuando las palabras pierden su significado, la gente pierde
su libertad”
Confucio
LA DESTRUCCIÓN DEL PENSAMIENTO ANÁLOGO
En su práctica cotidiana, el poder, ahora sí como tiranía mercado financiera, intenta en forma permanente, neutralizar y destruir el pensamiento análogo, que compara totalidades con totalidades y que nos acompaña como acceso al conocimiento desde nuestros orígenes hasta el presente, privilegiando subvalores o valores artificiales y ahistóricos, detritus emocionales enajenados, para llevarlos a la categoría de valores fundantes y permanentes. Introduce en las comparaciones el cinismo pragmático del corpus discursivo de la tecnocracia economicista y abstracta.
Esta operación que reemplaza imágenes interiores, expresivas y libres por imágenes creadas desde el artificio para imponerlas en forma masiva, tiene como objetivo destruir la generación y valoración de imágenes propias y auténticas.
Esto apunta a la destrucción de los mecanismos de elaboración de nuestras propias metáforas. Dicho de otra manera: la destrucción de la conciencia de las propias posibilidades de buscar libremente el conocimiento.
“No es lógica ni raciocinio lo que nos
domina, sino la imaginación”
Carlyle
El bloqueo o la destrucción de la posibilidad de elaborar la propia metáfora, apunta a quitarnos la libertad de diseñar nuestro mundo interior y de nuestra visión totalizadora planetaria y cosmogónica. Debemos defender la gama de claroscuros que son la vida real, en contra de los dualismos demonizantes y aniquiladores de las riquezas de la lengua y la metáfora.
“Quizás la historia Universal es la Historia
de unas cuantas metáforas; quizás la historia
Universal es la historia de la diversa ento-
nación de algunas metáforas”
Jorge Luis Borges
La Esfera de Pascal, 1951
No hay conciencia general del mundo, sin conciencia propia, y no hay conciencia o espíritu propio sin poder metaforizar e incluir nuestra visión.
“¡Estoy despierto! Oh dejad entonces que reinen
las incomparables figuras allí enviadas por
mis propios ojos”.
J.W. Goethe
Fausto II
En términos ideológicos, no hay conciencia nacional, regional, etc, sino se reflexiona el mundo desde el propio pensamiento. La antigua dicotomía: más vale ser cabeza de ratón que cola de león. Más vale ante o más vale nada.
Si no analogizamos nuestras metáforas con las del resto de los humanos, sino podemos hacerlo porque nos implantan otras visiones, nuestro desarrollo del conocimiento, del arte y de nuestra propia conciencia estará en extinción.
Perder nuestras metáforas y las posibilidades de recrearlas con libertad, es perder nuestra lengua y nuestra capacidad de poetizar.
“La imagen hace posible la expresión
y el lenguaje como mundo objetivo
de la poesía que, como tal nace en
el tiempo, pero está más allá del
tiempo”
Enzo Paci
“Esistema ed imagine”
Nuestra gran posibilidad está en defender y luchar por la palabra como sangre de la cultura, y la poesía como metáfora de nuestro tiempo y espacio, de nuestro pasado y de nuestro presente.
“El arte es el símbolo de la vida
en la diversidad”.
H. Murena
“La poesía reúne y acepta
a los contrarios”.
H. Murena
Poseer la lengua y la palabra es tener la llave maestra dela cultura.
En este punto, debemos profundizar la visión y hacer una diferenciación que considero sustancial entre “cultura popular” y “cultura populista”.
CULTURA POPULAR O CULTURA POPULISTA
Este es uno de los núcleos sustanciales del problema de la cultura actual y la acción del poder sobre y dentro de ella. La construcción de un país, es la construcción de su cultura, y la destrucción de este, es la destrucción o apropiación y vaciado de la conciencia de esa cultura.
Consideramos que la cultura populista, es y genera dependencia, en tanto que la cultura popular es y genera independencia y libertad creadora.
Una persona o grupo elabora algo y otros lo reciben, lo consideran, lo valoran: esto es una acción, un acto. Todo lo que se elabora, abstracto o concreto, siempre está dirigido a alguien, a otros que lo reciben, que lo interpretan a través de sus ideas, de sus valores, de sus vivencias, pero siempre “algo sucede”. Puede incorporarlo a su conocimiento o puede rechazarlo, puede usarlo o puede descartarlo, pero siempre algo sucede. Nadie hace algo que en algún momento o en algún lugar no afecte a otros y a uno mismo.
A la cultura, la constituyen actos, acciones que se dirigen, voluntarias o involuntarias, a otros que son espectadores. Estos participan en forma activa o pasiva del acto. Es la característica fundamental del acto o acción cultural. El receptor (el público, el espectador) puede ser activo o pasivo, sujeto u objeto de la cultura.
Cuando en una comunidad, las personas se comportan como sujetos activos, capaces de recibir, transformar, resignificar, reasignar, creando así otro acto cultural más amplio, estamos ante una cultura genuina y popular. Pero cuando las personas se comportan como seres pasivos, solamente receptoras, como recipientes vacíos que se los llena, incapaces de recibir y transformar, estamos antes personas o comunidades de características populistas.
La cultura de los pueblos debe ser un proceso activo, vivencial, manifestado por unos y revivido por otros, una conciencia que entrega sus contenidos cargados de valores estéticos y éticos a otras conciencias que en libertad los reciben, los incorporan reelaborándolos, o los rechazan.
La cultura popular es creadora y recreadora, valora sus tradiciones y sus vanguardias. Participa en sus tensiones, toma partido, discute y critica.
La cultura populista recibe y repite en forma mecánica y allí se agota. No emerge del acto nada nuevo, nada modificante o conmovedor, sólo iconografías y golpes bajos emocionales, quedando pasiva y vacía, insatisfecha y necesitando con compulsión más consumo, sin solución de continuidad. Aquí las personas son incapaces del esfuerzo de, no ya de crear, sino de recrear o de actuar de manera crítica.
Lo que es asumido de esta manera, lleva a la irrupción de valores artificiales y extraños que desplazan o descolocan a los propios, los fragmentan descomponiendo su unidad de sentido, los mezcla en categorías y prioridades distintas, hasta producir su reemplazo, destruyendo las bases de la capacidad activa y creadora.
En la cultura populista, los seres, las comunidades son inertes espectadores de la cultura que le es dada, provista, introducida, a través del sistema de consumo que dicta el mercado.
En la cultura popular, las personas, los pueblos, son actores, protagonistas malos, regulares o buenos de su cultura y de la inserción de esta en el mundo, desarrollando una conciencia real de su propio ser, se sus potencias y sus debilidades y un sistema de valores acorde con sus necesidades, basado en el esfuerzo personal y comunitario, que les permite elegir con libertad lo que les conviene tomar o rechazar de otras culturas para hacer crecer a la propia.
La cultura popular elabora su propio alimento espiritual, potencia su lenguaje y hace uso pleno de la palabra que oxigena y amplifica su comunicación y su conocimiento. Crea sus propias imágenes, su imaginería, sus metáforas, reconociendo la vitalidad de los claroscuros y su formidable fuente de energía artística.
“Todo el universo visible, no es más que
un formidable almacén de imágenes y de
signos. La tarea del poeta, del artista,
consiste en percibir analogías, corres-
pondencias que adopten el aspecto
literario de la metáfora”.
C. Baudelaire
La conciencia de un pueblo, es su cultura trabajado y trabajando en una lengua propia.
Una cultura crítica donde la tradición sacralice, pero no congele, donde se persiga la preservación de símbolos, íconos y valores estéticos y éticos que no clausuren, sino que permitan su histórica renovación, su refresco cultural. Una tradición de actitud crítica y vital, que sea capaz de asegurar y conservar la capacidad metaforizadora y utópica de su pueblo, sus visiones y su imaginería.
Miramos y comprendemos al mundo desde nuestras imágenes, desde nuestras metáforas, desde nuestra lengua que es ni más ni menos que el Vientre de la Cultura.
La metáfora es una herramienta imprescindible para imponer el relato dominante. Pero también es imprescindible para luchar contra la dominación.
Cultura popular, no es cultura masiva. No siempre, y aún pocas veces, la cultura popular es mass media.
Julio C. Azzimonti
Nada más parecido a Dios que el Tiempo
Ellos dan y quitan vida
Ellos dan y quitan mundos
Ellos son el todo
y la nada
Dios mío
cuánto tiempo
para creer
Dios mío
cuánto tiempo
para pensar
Dios mío
cuánto tiempo
para ser
Dios mío
cuánto tiempo
para negarte
Julio César Azzimonti
*El hombre es a la tierra
como la célula es al cuerpo"
*Pero el hombre es la corteza
cerebral de la tierra con
lo mejor y lo peor de esto.
Julio César Azzimonti
..., en algún lugar, ni antes ni después, un japonés emprendedor salió a recorrer el mundo y la historia tratando de promocionar un producto de su invención: el sushi. Como odiaba al emperador por sus malos tratos y burlas, decidió burlar al dignísimo y largarse a recorrer el mundo promocionando y vendiendo el producto.
Apuntó alto y se fue al Olimpo. Oteó el panorama y se mandó a la puerta más grande. No llamó. Entró sonriendo, con esa sonrisa que sólo los de japanga sabían hacer. Se encontró con el mismísimo Zeus en pelotas y bebiendo néctar ilota. Los hedores del ambiente contrastaron violentamente con los que exalaba el morral del intruso . Zeus confuso y aturdido pero curioso lo recibió intentando una sonrisa semejante a la del viajero. Primereó el japanguita con ímpetu juvenil y se reverenció con picardía. Luego señalando su morral ofreció sin titubeos. Habló en olímpico, habló y habló ante el asombro del dios que empezó a prestarle atención. Se movió bien el cuñataí y el parlamento fructificó: el deu pidió probar. Cortó un trozo con su piccola katana y ofreció. Ancioso y glotón tragó el bocado sin miramientos. Reaccionó fiero, a medida que tragaba comenzó a gritar ¡ fí ¡,…¡ fis ¡,…¡ Fissshhh ¡…
Julio César Azzimonti
No tenía alternativa: esperaría a que se levantara para ir al toilette y cuando volviera, él velozmente iría a instalarse a su mesa. Por fin ella se levantó muy elegante en sus movimientos y se perdió entre las mesas del bar. Había llegado el momento de juntar valor y prepararse para el traslado hacia la mesa de ella. Pero, como un terco diapasón sus rodillas comenzaron a vibrar. ¿Qué le diría? ¿Cómo empezar? Esa era la cuestión. Para darse ánimo pensó en las otras veces que había estado en la misma situación. En la misma situación había estado siempre. Por la misma situación había nacido. Luego se enfureció con la misma furia de siempre y alejo con un golpe de conciencia esos mismos recuerdos. Siempre le había ido mal.
Hacían tres semanas que buscaba la manera de hablar con ella. Ya había pasado mucho tiempo y había llegado el momento de actuar. Se levantó tratando de disimular el golpeteo de las rodillas entre si y cuando por fin pudo dar el primer paso hacia la mesa de ella, apareció lucida la idea salvadora y luego esa sensación de poseer todo el poder del mundo.
Manoteó la puerta, entró y de pronto tomó conciencia plena que estaba dentro del baño de mujeres y que ella, bellísima, lo miraba estupefacta de asombro.
Dijo casi gritando lo único que se le ocurrió:
¡Buenas tardes!
Ella todavía en su asombro balbuceo:
¡Ud. está loco! ¡Se equivocó! Este es el baño de damas... ¡La espero en su mesa! Gritó otra vez fuerte y seguro para luego desaparecer con la misma velocidad con que habla entrado.
Pero no fue a la mesa de ella, desbordante de euforia se dirigió a su casa se bañó hasta quedar agotado.
Al día siguiente volvió al bar y la vio sentada en la misma mesa. No se detuvo, siguió y se introdujo por la puerta que decía "Caballeros".
Allí estaba peinándose cuando sintió que se abría la puerta y al mirar: vio.
— ¡Buenas tardes! dijo ella casi gritando.
Él, sonriendo, limpió con el pañuelo el pequeño peine de carey y se lo alcanzó.
—Tome, úselo, le dijo. Agregando excelente baño este, fresco, pulcro y con buenos artefactos, pero si Ud. no tiene un programa mejor la invito al del Restaurante “ Bathnight" que estoy seguro le agradará.
Uno de los médicos, con manos temblorosas, depositó suavemente el pequeño cuerpo del recién nacido sobre la mesa. Eran las 12 del día y había nacido el hijo del Director General de la Fábrica de Automóviles. El sonido de las sirenas de las fábricas lo estaba anunciando.
Dentro de la sala de partos los cuatro médicos observaron con nerviosidad cómo el pequeño cuerpo comenzaba a azularse rápidamente. Se miraron entre sí y sin moverse. Un inesperado y profundo miedo los había paralizado. El miedo que llegaba con el sonido de las sirenas de la fábrica. El sonido que venía de allá, el temblor, la transpiración, la carencia total de ideas.
De pronto, el médico más joven, el que se había integrado a último momento al equipo, se dio una palmada en la frente y salió corriendo de la sala. Los demás no movieron un solo músculo. El terror había caído sobre ellos, mientras el niño se transformaba en una mancha violácea y resplandeciente. La posibilidad de la muerte había encadenado sus pensamientos.
El ruido de la puerta al abrirse violentamente, hizo que los tres al mismo tiempo giraran sus endurecidas cabezas. El que había salido entró llevando en sus manos un frasco en cuyo interior se agitaba un líquido de color amarillento. Manipuleando un gotero extrajo parte del líquido. Introdujo la punta en la boca del recién nacido y apretó la perilla. Dos, tres, cuatro, cinco veces repitió la operación ante la mirada cristalizada de los otros.
Los minutos pasaron mientras las sirenas seguían lanzando sonidos aullantes.
Lentamente los pequeños labios comenzaron a moverse: primero temblorosamente, luego en actitud de succión.
Los médicos que habían percibido percibido el desastre de su futuro profesional y otras calamidades, se miraron y comenzaron a sonreír. Luego se abrazaron y besaron, y palmotearon al joven que no conocían, pero al que ya mucho debían.
El bebé había parado sus dos bracitos en forma casi vertical, apuntando al cielo. Los médicos, olvidados por la confusión y su alegría interior, miraron al recién nacido y por primera vez se dieron cuenta de que éste no había llorado, aunque el color azulado había desaparecido de su cuerpecito.
Se arrojaron sobre él desesperados y nuevamente nerviosos. Después de hacerle todo tipo de pruebas totalmente sin resultados y otra vez con sus caras descompuestas de miedo, los tres médicos miraron suplicantes al más joven.
Era la primera vez que lo veían allí, en el hospital, pero este detalle no les importó mucho: lo habían enviado de la planta fabril con nota expresa de la Dirección General y eso era suficiente.
El joven se quitó el guardapolvos con agilidad y se dirigió hacia el bebé. Tomó uno de los bracitos, el derecho y con movimiento rápido y seguro llevó el miembro de la posición vertical en que se encontraba, a la posición horizontal del cuerpecito. Una y otra vez, bajó y levantó el bracito, intercalando esta operación con introducción de gotas del líquido amarillento.
El niño, ahora totalmente rojo y vital, comenzó a emitir pequeños sonidos. Luego sí, brotaron con fuerza y firmeza hasta hacerse cadenciosos y rítmicos.
El que operaba sobre el niño miró a los tres médicos y les sonrió. Estos nuevamente se abrazaron y palmotearon, agregando el baile a su explosiva alegría.
Pero fue en pleno festejo que los sorprendió la verdadera característica del llanto del niño. El primero que se dio cuenta de este fenómeno, con grandes ademanes se lo comunicó a los otros. Estos, deteniendo sus bailoteos, miraron con ojos enormes e incrédulos al que había salvado al bebé.
—El sonido es perfecto y cadencioso, expresa un funcionamiento de la más alta calidad, como era de esperar—dijo sonriendo y mirando al niño.
Pero uno de los tres médicos, señalando con el dedo a la criatura gritó:
—¡Es un monstruo, un monstruo..., no puede ser humano ¡Dios mío, que no se muera..., por favor!
—¡Qué está diciendo, doctor! ¡Es el hijo del Director General y es magnífico—dijo el más viejo de los tres, además es un interesantísimo caso.
—Es cierto, es cierto —asintieron los demás repentinamente convencidos.
—Es un magnífico y extraño bebé. Puede estar su padre contento. Seremos sus médicos de cabecera. ¡Aplaudamos este nacimiento!
Pero los sonidos que emitía el recién nacido taparon con su fuerza creciente las exclamaciones entusiastas de los médicos.
El joven que había salvado al bebé, lo levantó con delicadeza entre sus brazos y salió de la sala de partos.
Los restantes vieron y escucharon cómo se alejaba el niño, emitiendo el ruido exacto y típico de un automóvil de carrera de la más fina construcción.
El hombre y el niño se alejaron. La camisa del que lo llevaba, tenía en su espalda la inscripción: "Técnico Mecánico Especialista en Carburación Fábrica de Automóviles".
Dos enfermeras, que se cruzaron con el que transportaba al hijo del Director General, se miraron sonrientes ante los rum-rum que lanzaba el bebé. Luego se pusieron lívidos sus rostros y cayeron desmayadas.
En la sala de parto el médico que parecía el jefe de los tres ordenó a los otros dos: —Guarden ese frasco de nafta. El olor está por hacerme vomitar!
El que llevaba al niño salió del edificio y se dirigió hacia un hermoso coche celeste, especialmente decorado. Colocó el pequeño cuerpo frente al volante en una cuna que allí había, encendió el calefactor y fijando los controles en el punto: "Directamente
Julio César Azzimonti
“La velocidad fulminante del momento
la levedad infinitesimal del pasaje del momento
a la historia sólo es registrado por nuestra intuición
cuando se transforma en imagen palabra
El momento es el átomo del tiempo
La percepción se contrae
se transforma en línea para captarlo
y se expande para registrarlo
es el momento de la imagen
es el momento del poema”
Julio C. Azzimonti
POÉTICA DE UNA FILOSOFÍA HUMANA libro:
https://drive.google.com/file/d/1iXj-2B8JUqwVR7AKIiJTrcguslrINVEF/view?usp=sharing
Selección de poemas de la Obra de
Julio César Azzimonti
“Nos abrazamos con la palabra
nos protegimos con la poética del humor
y la complicidad de la visión
Por favor
qué más…”
De in memoriam
J.C. A
SERPIENTES ACUÁTICAS EN VIENA
a Gustav Klimt
Klimt besa la boca de su modelo…
muñeca desnuda refractada como la luz
dispuesta con febriles trazos
en el espacio planimétrico de la tela
La modelo se estremece parpadeando
cuando se estaba adormeciendo
en esa puta posición quebrada
cuello y cabeza
a noventa grados del cuerpo
en la que él la había ubicado
diciéndole:
“no te veo como la época
que siempre vigila y condena
los sentidos”
La boca de Klimt
ensangrentada de oleo carmesí
se resfriega en la rodilla de ella
descubriendo
nueva forma de pintar
Levanta los ojos y ve el despliegue
magnífico de su zona áurea
y como una serpiente acuática
se arroja hacia la presa
hacia esa caverna pulsátil
anémona rosada
donde los pensamientos
las palabras la voz los quejidos
se transforman en colores
Su cuerpo se sacude
repica
mientras las curvas de la carne
fluyen ondulantes
en el agua azuleja del estanque
“Pronto me encarcelarán
otra vez y veré detrás de las rejas
el patético derrumbe de esta Viena
sangrando oro y pobreza”
Su cuerpo vibra
desflorando el bosque violento
de los sentidos brotando
¡Tanta barbarie
de saliva y color
en el claroscuro de la tarde!
¡Tanta desproporción
de la línea para morder la razón!
“Yo no soy la razón
como dicen certeros
sólo soy vida que renace
en mis modelos
son ellas
serpientes ondulantes
en el agua que me calma
llenando de vida mis lienzos”
“Eso sí
su nombre Emilie es
lo que es
bálsamo remanso
en la locura de este tiempo
donde los monarcas Habsburgo
que me maldicen
planean opacos enterrarse solos
“De todas formas
las guerras alrededor
pertenecen a la purísima razón
y yo al desvelo amado
de mi boca como pincel
de mis colores como lanzas
de mi paleta como escudo
y de la deslumbrante desnudez
de ellas”
REQUIEM PARA HUMBERTO RIVAS…
Demiurgo de la palabra…
Llegó puteando desde las luces malas
a este San Miguel
que siempre tuvo el diablo entre las patas
Llegó con el drama en las manos
y la comedia en la boca
a encontrarse con la tragedia
Llegó allá por los 70 gritando
la comedia de este drama
y el drama de esta comedia
hasta que su país ensurado
el nuestro
de cada dia
desplegó todas las espadas
de sus barajas
Nos llegó desde el azar
como la época desde la historia
aulló desde su obra paroxística
que impuso con el fervor
de saber que era la única vez
Los arcanos
sus queridos arcanos
fueron develados hasta donde el quiso
mientras
el mundo inabarcable de su tiempo
explotaba en su palabra
Pasó penurias y dichas
acechos y amores
y construyó su muerte
hasta ser la presa del final
cuando un parásito
en el pecho
le ocultó el oxígeno
pero no
la última palabra…
Aquí
En este puñado de conciencias
conjuradas
está
Humberto Rivas
demiurgo y dramaturgo
como si el tiempo se hubiera hecho para él…
…y su socarrona luz para nosotros…
IN MEMORIAM…
Lo conocí el mismísimo día
que llegó a San Miguel
cuando las sombras se acuartelaban
Nos sentamos en un bar
y hablamos
durante treinta años
hablamos
mientras sudestaban los presagios
Nos abrazamos con la palabra
nos protegimos con la poética del humor
y la complicidad de la visión
Por favor
qué más…
Hoy me queda una mansión
espléndida
tripulada por el vacío
No habrá más palabra
que pena insondable…
pero habrá obra…
eso sí…
TEOREMA TIESO DE MORFINI
Escenario: habitación a oscuras de gruesa catadura…
Morfini en penumbras espera tieso que todos se duerman…
los ojos relumbrando abiertos…
los dedos de sus pies
se mueven solos y rítmicos…
a su costado la heladera ronroneando pesada
Hipótesis: la distancia rectilínea de la cama a la heladera
no es la misma que la de la heladera a la cama…
el tiempo se contrae primero y luego se dilata…
primero talla la ansiedad luego la plenitud…
Tesis: sostiene Morfini que las galaxias
Se expanden y se contraen de acuerdo
A lo que haya dentro de una heladera…
CONVERSACIONES ENTRE EL GALÁN METAFÍSICO Y EL RUFIÁN MELANCÓLICO
... en la profundidad de la noche
llevo el arma hasta la sien
y disparo...
... pronto saldrá el sol
y todavía no decidí
que voy a hacer
con mi cadáver...
...lo mejor será
que le dispare al corazón
a ver si muere de una vez...
( Cuenta el Rufian Melancólico dando comienzo
a la conversación)
Mirándolo directo a los ojos, el Galán Metafísico
dice:
llegué tarde a mi suicidio
(el disparo salió un día después
y mi cabeza ya no está allí)
o mejor
(disparé y corrí entusiasmado
a poner mi cabeza
en la trayectoria
pero los proyectiles
suelen ser más rápidos)
de cualquier manera
llegué tarde a mi bautismo
(mis padres se quedaron dormidos
a la siesta
mirando cada uno
una pared distinta
yo miraba el cielorraso
mientras el tiempo
se iba con mi Dios)
llegué tarde a mi casamiento
(el cura dormitaba cuando llegué
y los feligreses ya jugaban tocándose
a las escondidas con los santos)
pero hoy
hoy he llegado tarde a mi funeral
(en ese ataúd que allí llevan
no estoy yo
porque yo estoy aquí en este papel)
(los familiares
que esperaban en el cementerio
se manifestaron contrariados
y se retiraron comentando otra vez
falta de seriedad de mi parte)
ahora sólo me queda
llegar tarde a mi inmortalidad…
pero eso ya no importa
he cumplido con mi plan
llegar tarde a todo
menos a mi conciencia
LEONARDO ENMARCADO
Leonardo enmarcado observa desde la ventana:
la muchedumbre en gritos
lleva una mujer atada
a la que van a quemar
la visión detiene su conciencia
la perspectiva dispara la idea
llama y dice a sus discípulos
“De todas las soberbias de este mundo
la del ignorante es la peor
no reconoce límites
porque hasta los déspotas tienen alguno”
el anagrama de su tiempo
se agota en el escarnio
de un sueño perpetuo
en blanco y negro
Leonardo espadas en los ojos
ha entrado en el deseo despiadado
de su propia totalidad inabarcable
ha entrado en su alma
para dibujarla
entró en el tembladeral de la creación
partiendo de una estética
para construir su ética
en los ojos de Leonardo
allá en lo alto
enmarcado en la ventana
la bruja desde abajo
se mira confinada en su retina
Dice a sus discípulos:
“ De todas las soberbias de este mundo
la del ignorante es la peor
porque no tiene estética”
la muchedumbre aúlla
acercándole llamas a la pira
con la piel encendida
la bruja vitrificada
en las retinas de Leonardo grita insensible
al dolor:
“Vas a inseminar la Historia pero no a la mujer”
“Contale a tus discípulos
el horror de perder la luz”
“la ignorancia es un fresco
enorme de sombras”
Leonardo la escucha y piensa contrariado:
“el horror sigue siendo
la noche con una tela en blanco”
Llama a sus discípulos:
“les digo que la luz
es sólo un párpado abierto
un juego de sombras que escapan
dejando un hueco cálido
cuando hay tres lámparas encendidas
separadas por guiones de penumbras
son tres
las sombras que buscan
escaparse de tu vida”.
NEGRO TANGO
John Kennedy Casal es negro uruguayo y cantor
Es gutura rítmica en sus tamboriles genéticos
Es un instrumento de carne que se revive
ungido por su don templado al fervor de las llamadas
No usa muletaje guitarrero
ni el chantear de las palmas
El vino le enciende el pico
mientras el sabor retinto de la uva
se vierte en su memoria
No ruega otra copa
la trueca por otra canción
Tango puro carajo
dice
tango charrúa oriental y sin maridaje
No mendiga escenario
Dice
Mi tango viene del refrite de los barrios
donde en los días bochornosos
la gente baila vibra y canta
porque se le canta
como se le cantó a don Gervasio libertador
Porque se me canta
hermano
yo estoy aquí
Porque se me canta soy negro libertario
y cantor
Porque se me canta
inundo mis cuerdas de vino
pero compadre mamado jamás
mi vino se termina cuando
mi madre
me mira desde el adiós
Digamos
que es guapo hasta el olvido
de su cuerpo ensombrecido
Transita bodegones y comederos de todas cepas
Reconoce que mandó callar a todos
en un restorán medio pelo
cuando paladeó repentino
´´Antiguo reloj de cobre ´´
dicen
que se enturbió su mirada
al rigor furioso de los aplausos
Hombre de semipenumbras
cabeza con chambergo
ala baja y una pluma blanca
donde va el pañuelo
Después
con el tiempo entre paréntesis
hinchado el pecho de jugosanto
en la madrugada de los ciegos
siente desde el adios la mirada de su madre
negro y todo se retira a los aposentos
dice
donde lo esperan su negra y su negrita
Largo y acompasado canyengue natural
cargando su gola bronca
bronce exquisito con verdín
se va como el tiempo
que nos parió encima
¡ Esa voz compañero ¡
esa voz cantando ´´La casita de mis viejos´´
Esa voz que se aleja
hasta perderse
dentro de un chorro espeso de tinta
quedando la magia de su sombrero
relumbrón blanco del más allá
flotando sobre su voz
voz
saliendo tenue de la negrura
embargadas sus glorias
resuena aún
después de la derrota de la noche
cruzando el río sin orillas
hacia su Montevideo de plata
al que nunca
hermano
volverá
ULTIMO TANGO EN LA ENRAMADA
Rechiflados de rocío
de espaldas al amanecer
ella viborea atangada
el se obliga tanguistante
mejilla con mejilla
juntos en simismo
ellos tan solos – los últimos –
lustrando el piso de La Enramada
con el terciopelo de sus pasos
bailan sin hablarse
sin memoria ni futuro
bailan troileando el presente
mientras el mundo decide
decide infinitas cosas
una voturé se detiene en la puerta
con dos cosos rajatablas
listos para quebrar
sopesan el momento
mostrando descarados
el pavón de sus fierros
ella corrige con la destreza
de sus largas piernas
las vacilaciones que el alcohol
alienta en su compañero
el tango sigue en su queja
y en el estribillo
las dos getas acerando sus ojos
salen del auto
encarando hacia el salón
el tango trepa hacia su fin
el fuelle se abre inhalando
rozando su panza con el suelo
preparando su descarga
truenan varias veces
los fuegos secos de los chumbos
en el espacio hueco de la culpa
en el terreno del toma y daca
momento de nácar que fue piel
sobre tinta roja que se expande
recortando dos figuras congeladas
sobre el piso de parque
pero el tango
amigos míos
bordara en instantes la telaraña
de su transa con el tiempo y el olvido
luego habrá telón carmesí
luces que se apagan
penumbra
y un chan chan
bordoneando
algún sentido final…
V I E J O C O N D E D A R K
Vasto lago de sangre me rodea
Y ya me da lo mismo
Volver atrás que seguir avante
MACBETH
El escenario:…
El conde magnífico vestido de negro leviatán
come tortilla rumana de papas brotadas
come aceitunas negras con hongos de la cripta
come morcilla de venado con membrillo bebiendo su elixir:
vino con sangre de mancebos guaraníes
en la pared escarlata un corazón real palpita
marcando las horas con sus latidos
las horas de los siglos
los pliegues de los milenios
hasta la contracción de la materia
en espléndida energía
en tanto trata de explicarle algo
a su nueva conquista encendida
preparando orfebre exquisito
su tránsito a la inmortalidad
velas por doquier y un fuerte olor
a sebo y humedad en el alma del castillo
afuera brotando de los muros
sibilantes las gárgolas de cristas y leyendas
cuidan a su amo de la maligna curiosidad
de las civilizaciones mortales
Los personajes:…
dice: lo mío señora es alma por alma
garganta a garganta
colmillo a colmillo
ni lunas metálicas escenográficas
ni triller filosófico
ni lavado de sangre aria
ni escarnio religioso en misas
de carne y sangre
es mi señora un rito carnal
donde transfiero mi eternidad
en un acto de atracción feroz
guiado por el perfume de los glóbulos
que encienden llameantes mi paladar
es un grito de vida de mi especie
mi señora
si yo no existiera no habría mortales
y sin ellos este que está a tu lado
sería una abstracción
somos dos especies opuestas y necesarias
que deben continuar juntas
y vos mi señora amadísima elegida
sos una flor carnívora mortal
que atrae mis colmillos de seda y puñales
hacia ese cuello de carrara y vino tinto sagrado
eso si mi señora dispuesta a recorrer las eras
en este acto de amor
lejos de las crueles estacas civilizatorias
y las plebeyas cadenas de ajos
sólo vos y yo en el cofre
donde la noche es luz eterna
sólo vos y yo exquisitos
floreciendo en el rojo mar de todos los tiempos
Un conde
No puede dejar de ser
bizarro
ÍNDICE
SERPIENTES ACUÁTICAS EN VIENA………………………………………………………………………………………3
REQUIEM PARA HUMBERTO RIVAS………………………………………………………………………………………5
TEOREMA TIESO DE MORFINi……………………………………………………………………………………………….8
CONVERSACIONES ENTRE EL GALÁN METAFÍSICO Y EL RUFIÁN MELANCÓLICO 9
LEONARDO ENMARCADO 12
ÚLTIMO TANGO EN LA ENRAMADA 18
V I E J O C O N D E D A R K 20
https://drive.google.com/file/d/1iXj-2B8JUqwVR7AKIiJTrcguslrINVEF/view?usp=sharing
al otro las tinieblas
en el medio
el hombre
y
la palabra
para soñar
con la luz
con las tinieblas
Julio César Azzimonti
Estoy velando un libro en el desierto (El mundo no lo sabe y es extraño las cosas que el mundo ignora) El muerto manojo de cuadernillos enhebrados-exhala perfumes de imágenes
y una vehemencia corrupta que agota al espíritu.
Encontrar a un hombre dentro de sí velando arrodillado (y con un pastoso naranja desplegado por el ángelus recortando su perfil) encontrarlo callado y retraído ungido por el último sol de la tarde
persistiendo en el olvido de ese desierto es encontrarme cavando con las manos un pequeño orificio en esta tierra arenosa para enterrar este libro que desaparecerá del mundo para siempre es una decisión final
en un sesgo definitivo de la intuición que sabe el hueco que dejará en el espacio que habita y en el tiempo que genera historia
Se que es tan insignificante que no habrá nada que lo reemplace
nada será igual a el
nada dirá lo que él dijo o
nada evocara la vida como él lo hizo
Si es
que algo evocó
Pero el horror del olvido no será total (servirá esto como alivio?) quedarán las imágenes (algunas?) dentro de cada uno que lo leyó
que serán
transformadas entre pausa y pausa cada vez que alguien o yo las relate
Pero este es un acto seco
sin piedad como todo
entierro velatorio cuando se consuma
Pero todavía está allí
quieto
vibrando
y reverberante en el espantoso hueco que deja la materia al no estar más junto a uno
Se la decisión capital que asumo se que condeno a todos al sólo recuerdo de algunos fragmentos que irán mutando hasta lo que la gente quiera o pueda recordar al conjuro y amalgama que alguien reconstruirá a través del tiempo sé que yo desapareceré en poco tiempo
mi nombre será olvidado cuando el anónimo crezca como una hiedra y ocupe mi lugar sé
que diluyo mi persona en infinitos fragmentos más pequeños que palabras
más que letras
sé que me suicido al enterrar este
libro
sintiendo que las letras de mi nombre una a una irán desapareciendo ante el horror de mi ego enfurecido
pero mis manos se mueven por otro lado y van arrojando puñados de tierra dentro del pozo
y el libro desaparece
Siento el dolor en los ojos
siento la nariz aleteando
siento la boca apretada
siento el cuello hinchado
siento la tensión de todos los músculos en un último intento por detener el acto pero la decisión de diluirme en un mar terreno
de separarme en tantas partículas como imágenes quedan en las personas corazón se agita ansioso por experimentar qué extraña amalgama se harán con esos fragmentos
qué mitos surgirán
qué quedará que será olvidado qué nuevo mundo surgirá cuando vuelva a brotar la memoria y yo ya no esté
ni sentiré
ni seré propietario de una sóla de esas imágenes entonces el horror del olvido deja paso a un nuevo placer
el misterio de la curiosidad
lo que
vendrá inabarcable
impredecible
insondable
incontenible
en el filo de la materia y aún más allá
¡Dios mío
qué hice!
me levanto miro por última vez el lugar el montículo que ha quedado
y siento que el olvido comienza a luchar contra la memoria camino hacia la ciudad y pronto va apareciendo en mi conciencia una imagen de peces parlantes que hablan (o simulan) entre ellos moviendo sus boquitas escapando y volviendo subiendo y bajando y algunos se detienen ante mis ojos y de repente se introducen dentro de ellos
Anoto en mi libreta esta curiosa secuencia de imágenes
sentado al lado de la ventana del bar v mirando a través del vidrio la calle a esa hora llena de vehículos y gente que pasa con sus bocas cerradas y sus miradas ocasionales
hacia mi que no me he a movido de este lugar en los últimos cuarenta años esperando lo que vendrá
JULIO CÉSAR AZZIMONTI
FELICITACIONES Julio C. Azzimonti ..Mención Humberto Rivas..Hoy a las 21hs, en Patio Plateado por la Luna..Roca 850, San MigueL____ ¡TODOS INVITADOS! Ccultural Ungs, Mora Burke, Walter Tejeda, Maxi Silva, Willy Perez, Virginia Morillas, Sonia Aban, Gaston Guerra
https://web.facebook.com/azzimontiom/posts/10202883629839222
Porque el misterio es que todos los zanjones
son un sólo zanjón
porque tanto misterio es que todas las Marías
son una María Morena
que vive aquí
humillando la historia
con su desparpajo de reina
de la nada
Por el zanjón
cuando estalla la alegría
la villa vibra enardecida
conmoviendo con su música
de golpes en el vientre
a un poderío asustado
que los mira desde lejos
mientras repiquetean
los teléfonos grasientos
de las comisarías.
Por el zanjón los gatos
escrutan pacientes
esqueletos de perros amarillos
saltando cada tanto
desde el techo negro de cartón
al sueño de novela
del borracho tendido en el yuyal.
En el zanjón luego llega la calma
como una muerte espesa
de trasnoche.
Es el tiempo de los gatos.
Establecen su acre dominio de orines y enigmas
porque el misterio es que todos los gatos
son un sólo gato
porque el misterio es que todas las penas
son una sola pena .......AUTOR:Julio César Azzimonti
porque el misterio es que todos los zanjones
son un sólo zanjón
porque tanto misterio es que todas las Marías
son una María Morena
que vive aquí
humillando la historia
con su desparpajo de reina
de la nada.
Amanece y abre los ojos. O amanece porque abre los ojos. La mañana en su vida es como una tela en blanco. La mañana es una pregunta que va contestando, a veces, el transcurrir del día.
Amanece y es como una descarga eléctrica en el cuerpo que obliga a erguirse. La tela en blanco obliga al pintor a buscar los pinceles y los colores, como un revolver cargado dejarlos al alcance de las manos.
Se viene el mate poniendo un pie en el horizonte. Hay acción y hay gallos guapeando su existencia, también relinchos y cabeceos y los pájaros se anuncian sin solución de continuidad.
Ya está con los ojos bien abiertos mirando desde la ventana mate en mano. El mundo circundante organiza su estética cotidiana y empieza a funcionar. Desde la ventana presiente que todos los misterios están detrás del horizonte. La luz en ese día pleno es restallante y oblicua.
La noche anterior había pensado en organizar este día. Lo hizo y se durmió. Ahora, ante la ventana, ya se olvidó todo lo que había pensado. Se deja transcurrir al ritmo y al sabor de la yerba y ese calor que baja desde la boca y templa el cordaje de las sensaciones.
Continúa observando el horizonte: dos planos, abajo la pampa, pastizales, algún sembradío; arriba cielo, azuloide por la invasión del sol. A un costado de la casa el cobertizo y murmullo de caballos queriendo participar en la exégesis de la mañana. Haciéndose notar. Buscando presencia.
Oye el ruido inconfundible de una avioneta. La ve brillante dirigirse hacia el naciente. Pronto ve un punto contrastando con la luz solar y ya no hay sonido. Solo luz y silencio. Ahora, demasiado silencio. Los colores destellan y los objetos del paisaje se enardecen.
Mira. Sus ojos tratan de penetrar tanto resplandor. Todavía demasiado para la vista de un pintor, la mañana atrapa por su prepotencia, se dice.
Coloca el atril apenas al costado de la ventana. Ubica el bastidor con la tela en blanco. Desparrama los pomos de colores y controla los pinceles. Nada especial, solo un principio incierto de organización. No más.
Sabe que algo tendrá que aparecer. Eso sí, vuelve el murmullo del motor del avión que se acerca. Pasa por arriba de su casa y se va perdiendo.
Saca el caballo del cobertizo. Lo acaricia varias veces y le otorga libertad para pastorear. Algunos pájaros se acercan a picotear alrededor. Esto ya es una escena. Pero, cómo sacarla de la trivialidad. Dónde estará el jugo de esa composición. Todavía hay demasiada luz rasante, o poca idea. Ya se verá.
Vuelve a la casa. Cambia de posición el atril unos centímetros, como para ganar tiempo. Mira por la ventana: nada. Sí, hay de todo, pero nada. Ahora el sol está más arriba y el horizonte recupera nitidez.
Entonces, ve primero como un lomo sobre el horizonte, luego, una columna blanquecina, apenas oblicua que fuga hacia arriba. Eso sí es una línea de fuerza.
El avión, naranja furioso, vuelve a pasar sobre la casa. Rumbea hacia esa desprolijidad del horizonte. Es evidente, algo pasa.
Ya no duda: hay quemazón. Siente vibrar el cuerpo. So-pesa la dirección del viento y se aquieta. Algo apareció.
Se acerca más a la ventana. Otea cómo solo lo hacen los mamíferos, estirando cuello y cabeza hacia delante.
Piensa la situación. Unos segundos. Mira la tela, el atril, los colores en sus pomos y decide. Casi corre cuando va a buscar los elementos para ensillar el caballo.
Esto no es un juego pero vale la pena, se alienta. El avión vuelve. En el horizonte el animal blanco va creciendo. Un gigante que se levanta.
Ya amarró el atril al costado del caballo, ya cargó las alforjas con los pomos y los pinceles, ya ató la tela sobre el anca. Talonea el flete y se va hacia la quemazón.
Yendo al galope tarda bastante. El animal ahora es bestia blanca y serpientes grisadas.
Precavido, se acerca lo suficiente, solo para apreciar.
Tamaño día de esplendor solar soba los colores que disfuman como no queriendo mostrar toda la verdad. Por ahora el fuego se guarda parte de su desproporción. Igual tira líneas a mano alzada, agitado, nervioso. Trata de capturar a la bestia que miente, que no larga esencia, pero amenaza, promete.
De pronto el humo gira y se le viene encima. Atosigado, minúsculo, se siente echado, castigado. Falta oxígeno y el caballo recula. Ya sabe que está demás allí. El caballo ya giró y rumbea hacia su seguridad. Él lo deja hacer. Galopan largo y tendido. Llegan sin aliento y el olor de la quemazón incrustado en la garganta. El caballo se lanza al bebedero. El hacia la casa.
Se sienta ante la ventana todavía exaltado. Trata de aquietarse de buscar algún orden. Abre la canilla y se moja la cabeza. Tose y se restriega los ojos. Vuelve a la ventana. Su brújula interior lo obliga allí. La bestia sigue creciendo.
La desmesura se apropió del horizonte, cuándo una línea larga y fina de llamas se da a conocer como un tajo soberbio horizontal. Todo su universo fuga hacia ese lugar.
Pinta sobre la tela bocetada. Pinta sin mirar más por la ventana, sin reconocer lo alrededor. El fuego ahora brota de adentro. Solo él y la tela. Pinta...
II
Lo sorprende la tarde. Por fin, cuando anochece, se dirige a la ventana.
Todo cambio. No hay horizonte. Solo la bestia que decidió mostrarse voraz en naranjas y rojos, y una negrura infinita ocupando todo lo demás.
Se deslumbra, se paraliza. No se puede mover de allí, conmovido, apichonado. No hay miedo, sí hay reconocimiento del poder de fuego de la imagen desatada, inabarcable, insondable en su preciosismo caótico y feroz.
Pero, esa fuerza obliga, azuza, talonea hasta la acción.
Saca del atril la tela anterior y coloca otra en blanco. Vuelve a pintar. Pinta, no tiene cansancio. Solo pinta. Mientras la noche opera en la realidad.
III
Ya es mediodía y abre los ojos. Da un salto y va hacia la ventana. Cielo limpio. Horizonte nítido. Sol a plomo. No hay vestigios de humo ni de llamas. No hay olor a quema.
Sobresaltado mira hacia el atril: allí está la tela que pintó a la noche. A un costado, sobre una silla, la que pintó por la mañana anterior.
Presiente y se va a ensillar el flete. Parte hacia donde vio el incendio. Al galope recorre el camino que hizo el día anterior.
Advierte el cansancio del caballo. Mide y calcula distancias. Observa todo el cuadrante alrededor varias veces. Un escalofrío le sacude el cuerpo. No hay vestigios del incendio.
Julio César Azzimonti
Iba a todos los velorios
familiares y de amigos
rezaba ante el cajón y
pedía por todos
los domingos iba a misa
y los lunes
después de las 19 hs
llegaba y como siempre
lo tenía todo preparado
enchufaba la máquina
y procedía
el olor a carne humana
chamuscada no lo afectaba
pero sí lo había cansado
pensaba retirarse algún día
( en la música del ambiente él se hacía poner tango y rock nacional)
Julio César Azzimonti
(Serie de poemas que comienzan con un número que le da significado al poema)
1
yo Julio
2 vos y
yo Vicky
3 vos
yo
1- ella Celina
4 vos
yo
3- ella
4-otra ella
Luciana
5 el poema
6 el relato
Julio César Azzimonti
en este suburbio del Sur
fue para vos Morena
juego de arcanos en los ojos
fue madrugada de olores tibios
con amargor en el pecho
Los corvos desodorados de la noche
rumiaron en tus oídos
hotelería y salvación
mientras la cerveza
les encendía el pico
y todas las promesas
de Buen Amor
sólo se apropiaron
de tu carne mansa
hasta el hartazgo vacío
del vaso lleno
María – como son las cosas –
sos un fuego que nadie apaga
y en la madrugada
con la escarcha en la piel
desde el suburbio de zanjas
salís a servir
el opaco ritual del Buen Señor
que te espera con la orden
colgando de los dedos
Morena
no acertás ni siquiera
el Buen Trabajo
por las tardes te veo
debajo del níspero mutante
mirando tus manos vacías
fundiéndose entre los cardos secos
Vas arrancando lenta
las páginas del cuento
del Buen Amor
que van a caer sobre la costa
mugrienta del zanjón
En tus ojos María
entrecerrados
va apareciendo
un destello del infierno
que inflama el aire
hasta que los cardos
se brotan en llamaradas
en tu cabeza
Las mujeres de la villa
detienen sus labores
tapándose los oidos y los ojos
El Buen Señor de buena conducta
de buena mujer y buena casa
se acalambra en la buena piscina
cuando tu imagen inconfesable
se le mete en el vientre
y el olor de tu recuerdo
le llena los buenos pulmones
de cardos calientes
El cura sermón en mano
en la penumbra
de la iglesia torcida
te imagina desnuda
metiendo su mirada
en el astrakán de tu vientre
y en la sombra de las sombras
empieza a temblar
lanzando por su boca
- lo que son las cosas –
plegarias como pelos
y el ruido rítmico
de las campanas de su sexo
Y vos María
arrancás con tu mano Morena
la última página
del Cuento del Buen Amor
y ante el estupor violento
de tus ojos
te quedás mirando
como se quema entre tus dedos.
Julio Cèsar AZZIMONTI
Fragmento de “La Canciòn de Marìa Morena”,libro del mismo autor
con musicalización de Oscar Peretto.