“Nos abrazamos con la palabra nos protegimos con la poética del humor y la complicidad de la visión Por favor qué más…” De In memoriam A Humberto Rivas J.C.Azzimonti
“En cada persona, en cada grupo, hay un símbolo, un signo, un código estético. Más allá de las éticas implícitas y de sus mutuos significados nadie puede fagocitarse a la forma y sus contenidos nadie puede introducirla en sí misma y definitivamente sumirla tarde a temprano esta aparecerá de alguna manera "

IN MEMORIAM…Humberto Rivas

 I MEMORIAM…


Lo conocí el mismísimo día


que llegó a San Miguel


cuando las sombras se acuartelaban




Nos sentamos en un bar


y hablamos


                      durante treinta años


hablamos


mientras sudestaban los presagios




Nos abrazamos con la palabra


nos protegimos con la poética del humor


y la complicidad de la visión




Por favor


                   qué más…


 


Hoy me queda una mansión


                                                      espléndida


tripulada por el vacío




No habrá más palabra


que pena insondable…


                                       pero habrá obra…


eso sí…


Julio César Azzimomti


SERPIENTES ACUÁTICAS EN VIENA

 

Las "Serpientes de agua" son dos famosas obras del pintor simbolista austriaco Gustav Klimt, 1907.



Klimt besa la boca de su modelo


muñeca desnuda refractada como la luz


dispuesta con febriles trazos


en el espacio planimétrico de la tela


La modelo se estremece parpadeando


cuando se estaba adormeciendo  


en esa puta posición quebrada  


cuello y cabeza


a noventa grados del cuerpo


en la que él la había ubicado


         diciéndole:


         “no te veo como la época


que siempre vigila y condena


los sentidos”




La boca de Klimt


ensangrentada de oleo carmesí


se resfriega en la rodilla de ella


descubriendo


nueva forma de pintar




Levanta los ojos y ve el despliegue


magnífico de su zona áurea


y como una serpiente acuática


se arroja hacia la presa


hacia esa caverna pulsátil


anémona rosada


donde los pensamientos


las palabras la voz los quejidos


se transforman en colores




Su cuerpo se sacude


repica


mientras las curvas de la carne


fluyen ondulantes


en el agua azuleja del estanque


“Pronto me encarcelarán


otra vez y veré detrás de las rejas


el patético derrumbe de esta Viena


sangrando oro y pobreza”




Su cuerpo vibra


desflorando el bosque violento


de los sentidos brotando




¡Tanta barbarie


de saliva y color


en el claroscuro de la tarde!




¡Tanta desproporción


de la línea para morder la razón!


“Yo no soy la razón


como dicen certeros


sólo soy vida que renace


en mis modelos


son ellas


serpientes ondulantes


en el agua que me calma


llenando de vida mis lienzos”




“Eso sí


su nombre Emilie es


lo que es


bálsamo remanso


en la locura de este tiempo


donde los monarcas Habsburgo


que me maldicen


planean opacos enterrarse solos


         


“De todas formas


las guerras alrededor


pertenecen a la purísima razón


y yo al desvelo amado


de mi boca como pincel


de mis colores como lanzas


de mi paleta como escudo


y de la deslumbrante desnudez 


de ellas”



Julio César Azzimonti

LA NACIÓN Adolescencia y literatura Libertad Demitrópulos Acerito, de Julio César Azzimonti

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CULTURA Y NACION

LIBROS

Adolescencia y literatura

ACERITO, de JULIO CESAR AZZIMONTI. Plus Ultra, 1988, 122 páginas.


Sostenida dentro de una propuesta moderna, la literatura actual para adolescentes admite como único requisito los cánones del arte literario general. No existe, por lo tanto, ningún tema tabú. La problemática del desarraigo, la soledad e inseguridad de los muchos, la sexualidad, la guerra y sus acechanzas, los miedos y carencias, los problemas familiares, nada deja esta literatura sin abordar, como si quisiera borrar el mundo falso e irreal descrito en otras épocas.


Los escritores del género piensan que una literatura que aborde temas candentes será arte para el espíritu y medio esclarecedor que permita a chicas y muchachos lograr su propio perfil dentro del mundo en que viven. Porque "hacerse grande cuesta mucho", según la escritora María Luisa de Luján Campos.


En esa estética se inscribe la novela Acerito, de Julio César Azzimonti, escritor que desde años viene publicando cuentos en revistas y hojas literarias. Gran conocedor de su oficio, Azzimonti sabe que el adolescente es un chico conflictuado, ambiguo, como que sus problemas son distintos a los del niño que acepta y se identifica con el mundo que le muestran sus padres y sabe que tampoco es un adulto. En esa franja se mueven sus personajes entrando y saliendo del mundo de los adultos y también quedándose por momentos dentro de su propia intemperie. En esa zona se desarrollan los más duros conflictos, cuando deben demostrar ante ellos mismos si son o no capaces de vencerlos. Los miedos de Evaristo desafiado por el guapo Tape; la emotividad de la escena de la iglesia unida al desengaño; el ritmo secuencial de la lectura de un capítulo de El príncipe Valiente y su valoración real con la muerte del abuelo; el encuentro con el arte por medio del viejo pintor; el descubrimiento del amor; la referencia social de las casas de la barranca del río y "La Siberia", villa donde vive el Tape, son capítulos de una excelente escritura que bucea y profundiza desde ojos adolescentes.


Los personajes actúan como presencias vivas formando un gran fresco de aventuras y experiencias, en tanto van tejiendo una roja cuyo símbolo vital es la telaraña. En cuatro oportunidades se relaciona la vida (o sus etapas) con una telaraña: en el juego de bolitas; en un cuadro del viejo pintor; en el camarín del aspirante a boxeador y en el entrecruzamiento de rutas donde se produce el desenlace fatal del Tape y donde los amigos, ya convertidos en hombres, vuelven a encontrarse. Recomendado para niños de 12 años en adelante.


Libertad Demitrópulos