-¡Déjelo allí
no lo toque
puede contagiarse!
¡Déjelo
y váyase sin mirar atrás!
-Pero,…parece que respira
-Puede ser
qué importa
no se da cuenta
que no está muerto
que es algo peor
tiene
encima adentro
la peor de las desdichas
y nadie
puede hacer nada por él:
-¡Déjelo…no lo toque!
¡No se da cuenta que dejó de soñar!
Julio C.Azzimonti
Otoño de 2013