Vasto lago de sangre me rodea
Y ya me da lo mismo
Volver atrás que seguir avante
MACBETH
El escenario:…
El conde magnífico vestido de negro leviatán
come tortilla rumana de papas brotadas
come aceitunas negras con hongos de la cripta
come morcilla de venado con membrillo bebiendo su elixir:
vino con sangre de mancebos guaraníes
en la pared escarlata un corazón real palpita
marcando las horas con sus latidos
las horas de los siglos
los pliegues de los milenios
hasta la contracción de la materia
en espléndida energía
en tanto trata de explicarle algo
a su nueva conquista encendida
preparando orfebre exquisito
su tránsito a la inmortalidad
velas por doquier y un fuerte olor
a sebo y humedad en el alma del castillo
afuera brotando de los muros
sibilantes las gárgolas de cristas y leyendas
cuidan a su amo de la maligna curiosidad
de las civilizaciones mortales
Los personajes:…
dice: lo mío señora es alma por alma
garganta a garganta
colmillo a colmillo
ni lunas metálicas escenográficas
ni triller filosófico
ni lavado de sangre aria
ni escarnio religioso en misas
de carne y sangre
es mi señora un rito carnal
donde transfiero mi eternidad
en un acto de atracción feroz
guiado por el perfume de los glóbulos
que encienden llameantes mi paladar
es un grito de vida de mi especie
mi señora
si yo no existiera no habría mortales
y sin ellos este que está a tu lado
sería una abstracción
somos dos especies opuestas y necesarias
que deben continuar juntas
y vos mi señora amadísima elegida
sos una flor carnívora mortal
que atrae mis colmillos de seda y puñales
hacia ese cuello de carrara y vino tinto sagrado
eso si mi señora dispuesta a recorrer las eras
en este acto de amor
lejos de las crueles estacas civilizatorias
y las plebeyas cadenas de ajos
sólo vos y yo en el cofre
donde la noche es luz eterna
sólo vos y yo exquisitos
floreciendo en el rojo mar de todos los tiempos
Un conde
No puede dejar de ser
bizarro