Lo conocí el mismísimo día
que llegó a San Miguel
cuando las sombras se acuartelaban
Nos sentamos en un bar
y hablamos
durante treinta años
hablamos
mientras sudestaban los presagios
Nos abrazamos con la palabra
nos protegimos con la poética del humor
y la complicidad de la visión
Por favor
qué más…
Hoy me queda una mansión
espléndida
tripulada por el vacío
No habrá más palabra
que pena insondable…
pero habrá obra…
eso sí…
Julio César Azzimonti
Cuando es agosto de 2006